1. Entre las principales fortalezas para el trabajo con poblaciones infanto-juveniles, se encuentran las características propias de estos grupos etarios: generalmente se encuentran abiertos al trabajo y receptivos al cambio, pues sus personalidades están aún en formación. Además, como en estas edades la actividad fundamental suele ser el estudio, el acceso al trabajo con esta muestra se facilita, pues es posible la inserción de los profesionales de las ciencias sociales a través de las instituciones de enseñanza.
Sin embargo, las características de la edad también pueden representar debilidades para el trabajo. Desde mi experiencia, muchos no toman con seriedad el trabajo que se está realizando o no comprenden su relevancia. Por otra parte, la presencia de la institución escolar puede traer dificultades en el manejo de los tiempos y los espacios, además de la influencia que en muchas ocasiones ejercen los docentes en sus estudiantes para no tocar temas que pueden resultar controversiales.
2. Considero que el estudio y el trabajo con las poblaciones infantiles, adolescentes y jóvenes es esencial en las ciencias sociales, pues constituyen el futuro y el motor impulsor de la sociedad. Esto no es solamente desde el punto de vista académico, pues a nivel personal debemos afrontar situaciones cotidianas que se hacen más llevaderas si se tienen estos conocimientos. Este diplomado espero enriquecer mi arsenal de herramientas para ejercer adecuadamente mi profesión. Aunque no trabaje directamente con infantes y adolescentes en mi práctica laboral, estos conocimientos permiten asistir a adultos y jóvenes ante problemáticas familiares e interpersonales que puedan presentar. Además, muchas de estas problemáticas suelen tener origen en elaboraciones desfavorables de experiencias infantiles y adolescentes, las cuales he de manejar para asistir al paciente.
Por otra parte, en mi formación de pregrado tuve la oportunidad de trabajar con estos grupos etarios, lo cual resultó muy reconfortante profesionalmente, por lo cual mantengo mi interés académico en temas que los competen.
Finalmente, recientes estudios han mostrado que estas poblaciones se han visto profundamente afectadas desde el punto de vista psicológico durante la pandemia aún en curso, por lo que estos conocimientos me pueden ayudar a orientar a padres o adultos cuidadores a manejar adecuadamente las situaciones derivadas de la problemática de salud en cuestión.
1. Entre las principales fortalezas para el trabajo con poblaciones infanto-juveniles, se encuentran las características propias de estos grupos etarios: generalmente se encuentran abiertos al trabajo y receptivos al cambio, pues sus personalidades están aún en formación. Además, como en estas edades la actividad fundamental suele ser el estudio, el acceso al trabajo con esta muestra se facilita, pues es posible la inserción de los profesionales de las ciencias sociales a través de las instituciones de enseñanza.
Sin embargo, las características de la edad también pueden representar debilidades para el trabajo. Desde mi experiencia, muchos no toman con seriedad el trabajo que se está realizando o no comprenden su relevancia. Por otra parte, la presencia de la institución escolar puede traer dificultades en el manejo de los tiempos y los espacios, además de la influencia que en muchas ocasiones ejercen los docentes en sus estudiantes para no tocar temas que pueden resultar controversiales.
2. Considero que el estudio y el trabajo con las poblaciones infantiles, adolescentes y jóvenes es esencial en las ciencias sociales, pues constituyen el futuro y el motor impulsor de la sociedad. Esto no es solamente desde el punto de vista académico, pues a nivel personal debemos afrontar situaciones cotidianas que se hacen más llevaderas si se tienen estos conocimientos. Este diplomado espero enriquecer mi arsenal de herramientas para ejercer adecuadamente mi profesión. Aunque no trabaje directamente con infantes y adolescentes en mi práctica laboral, estos conocimientos permiten asistir a adultos y jóvenes ante problemáticas familiares e interpersonales que puedan presentar. Además, muchas de estas problemáticas suelen tener origen en elaboraciones desfavorables de experiencias infantiles y adolescentes, las cuales he de manejar para asistir al paciente.
Por otra parte, en mi formación de pregrado tuve la oportunidad de trabajar con estos grupos etarios, lo cual resultó muy reconfortante profesionalmente, por lo cual mantengo mi interés académico en temas que los competen.
Finalmente, recientes estudios han mostrado que estas poblaciones se han visto profundamente afectadas desde el punto de vista psicológico durante la pandemia aún en curso, por lo que estos conocimientos me pueden ayudar a orientar a padres o adultos cuidadores a manejar adecuadamente las situaciones derivadas de la problemática de salud en cuestión.