1- La niñez y adolescencia constituye una etapa donde la personalidad aún se encuentra en formación, su cerebro en desarrollo y por tanto sus procesos cognitivos y afectivos en estructuración los que posibilita como ventaja un mejor trabajo interventivo profesional que en otras donde los rasgos personológicas ya se encuentran consolidados. Sin embargo esta personalidad en formación puede constituir a la par una desventaja que unido a que los niños no acuden voluntariamente a consulta, sino llevados por los padres o maestros por ejemplo, puede ocasionar que en la niñez (no tanto así en la adolescencia) generalmente no tengan conocimiento de la enfermedad y exista una ausencia de crítica de sus alteraciones, lo que trae consigo un deseo de curarse y una participación poco activa, interfiriendo así y convirtiendo el trabajo psicoterapéutico más complejo para el profesional, que requiere entonces de una mayor capacitación y uso de sus habilidades técnicas. Existen numerosas investigaciones teóricas y empíricas para profundizar en estas edades aportando ventajas que permiten un óptimo trabajo preventivo e interventivo. En primera instancia antes de la entrada al campo en cualquiera investigación se requiere el consentimiento informado de los participantes, en este caso por disposición legal al ser menores de edad se hace indispensable del consentimiento de los tutores legales, quienes con regularidad presentan temores o prejuicios sobre el proceso y pueden llegar a negar la participación de los niños tanto a investigaciones como un rechazo a llevarlos a consulta, lo que interfiere en un quehacer profesional cuyo objetivo es ante todo el bienestar y la salud mental de los menores y adolescentes.
2- Con este diplomado espero profundizar en las características de este grupo etario y adentrarme en algunas áreas poco estudiadas por mí permitiéndome un mejor desempeño profesional ya que trabajo directamente con esta población.
1- La niñez y adolescencia constituye una etapa donde la personalidad aún se encuentra en formación, su cerebro en desarrollo y por tanto sus procesos cognitivos y afectivos en estructuración los que posibilita como ventaja un mejor trabajo interventivo profesional que en otras donde los rasgos personológicas ya se encuentran consolidados. Sin embargo esta personalidad en formación puede constituir a la par una desventaja que unido a que los niños no acuden voluntariamente a consulta, sino llevados por los padres o maestros por ejemplo, puede ocasionar que en la niñez (no tanto así en la adolescencia) generalmente no tengan conocimiento de la enfermedad y exista una ausencia de crítica de sus alteraciones, lo que trae consigo un deseo de curarse y una participación poco activa, interfiriendo así y convirtiendo el trabajo psicoterapéutico más complejo para el profesional, que requiere entonces de una mayor capacitación y uso de sus habilidades técnicas. Existen numerosas investigaciones teóricas y empíricas para profundizar en estas edades aportando ventajas que permiten un óptimo trabajo preventivo e interventivo. En primera instancia antes de la entrada al campo en cualquiera investigación se requiere el consentimiento informado de los participantes, en este caso por disposición legal al ser menores de edad se hace indispensable del consentimiento de los tutores legales, quienes con regularidad presentan temores o prejuicios sobre el proceso y pueden llegar a negar la participación de los niños tanto a investigaciones como un rechazo a llevarlos a consulta, lo que interfiere en un quehacer profesional cuyo objetivo es ante todo el bienestar y la salud mental de los menores y adolescentes.
2- Con este diplomado espero profundizar en las características de este grupo etario y adentrarme en algunas áreas poco estudiadas por mí permitiéndome un mejor desempeño profesional ya que trabajo directamente con esta población.