Una de las principales fortalezas es el desarrollo y avance nuestra ciencia en el país, que permite, desde una mirada interdisciplinar, generar un conocimiento lo suficientemente abarcador y sistematizado de las regularidades psicológicas de cada una de las edades. Además, el cambio de paradigma nos permite centrarnos en las potencialidades, fortalezas y el bienestar, más que en el déficit y la patología. Así, el trabajo con estas poblaciones, que se encuentran en períodos sensibles del desarrollo, se centra no solo en la intervención, sino en la prevención y en la promoción de conductas y estilos de vida saludables. Las principales dificultades se relacionan con las aún insuficientes políticas y recursos protectores que impidan la cocificación de la infancia, la ponederancia de una cultura eminentemente adultista y la naturalización de diferentes formas de maltrato infantil.
Mis principales expectativas se relacionan con la posibilidad de intercambiar con profesionales comprometidos con el estudio de la infancia y la adolescencia; además de incorporar nuevos aprendizajes que se traduzcan en un accionar y ejercicio profesional más competente y ético.
Una de las principales fortalezas es el desarrollo y avance nuestra ciencia en el país, que permite, desde una mirada interdisciplinar, generar un conocimiento lo suficientemente abarcador y sistematizado de las regularidades psicológicas de cada una de las edades. Además, el cambio de paradigma nos permite centrarnos en las potencialidades, fortalezas y el bienestar, más que en el déficit y la patología. Así, el trabajo con estas poblaciones, que se encuentran en períodos sensibles del desarrollo, se centra no solo en la intervención, sino en la prevención y en la promoción de conductas y estilos de vida saludables. Las principales dificultades se relacionan con las aún insuficientes políticas y recursos protectores que impidan la cocificación de la infancia, la ponederancia de una cultura eminentemente adultista y la naturalización de diferentes formas de maltrato infantil.
Mis principales expectativas se relacionan con la posibilidad de intercambiar con profesionales comprometidos con el estudio de la infancia y la adolescencia; además de incorporar nuevos aprendizajes que se traduzcan en un accionar y ejercicio profesional más competente y ético.