Buenas tardes, saludos para todos los estudiantes y profesores del diplomado.
1. Pienso que la primera fortaleza que tenemos para el trabajo o estudio de las poblaciones infanto juveniles, es que vivimos en un país donde todas las instituciones y organizaciones que tienen que ver con este grupo de población, están creadas y tienen muy bien diseñados sus objetivos, lo que aún falta lograr mayor organización y compromiso con el cumplimiento de las funciones de cada uno, que sería esta una de las principales debilidades.
Digo esto porque en mi caso trabajo en una escuela Y está claro que su objeto social es contribuir a la educación de sus alumnos, no sólo en la parte académica, sino inculcar valores, crear hábitos y habilidades, etc.., para contribuir a la formación del hombre nuevo que se quiere lograr. Y como bien dice una frase que aprendí cuando estudiaba en la universidad: " Educar a un niño no es sólo, hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía ".
Pero esto no se logra sólo con el papel que desempeñan las instituciones educativas, sino que tiene que haber un trabajo mancomunado, de la Escuela, la Familia y la Comunidad, pues sin esta triada perfecta sería imposible lograr el buen desarrollo de los niños, adolescentes y jóvenes, ya que en nuestra institución los niños son matrícula de la escuela hasta que cumplen 18 años, donde algunos continúan su vida estudiantil en otros centros educativos, otros continúan en un vínculo laboral que coordina la escuela y algunos son vinculados al medio socio familiar, pues son niños y jóvenes con una discapacidad intelectual.
De ahí la importancia de que cada ente que interviene en el desarrollo de este grupo de población tan importante, haga lo que le corresponde y lo haga bien.
Muchas veces la familia no está preparada para educar a ese niño, adolescente o joven y en su mayoría existe mal manejo familiar, familias disfuncionales, y una serie de factores que atentan contra el buen desarrollo de estos, y no sólo la familia, muchas veces la comunidad también no es portadora de vivencias positivas para ellos, y estas también constituyen debilidades. Y basados en estos problemas y debilidades, la escuela debe desempeñar su papel de educar y orientar a la familia, buscando el apoyo de todos los factores de la comunidad que intervienen. Por tanto como decíamos anteriormente cada uno debe jugar su papel y cumplir con su función para lograr el éxito de tan importante tarea, que es la de educar y formar las futuras generaciones, que no es tan difícil pero se requiere de mucha preparación, dedicación y compromiso.
2. Tengo muchas expectativas con el Diplomado, pues nos va a permitir intercambiar experiencias, criterios, además de exponer nuestras propias ideas y vivencias, lo cual nos va a aportar mucho a nuestro desarrollo como profesionales y los nuevos conocimientos adquiridos poderlos aplicar en nuestro ámbito profesional, mucho más en mi caso que trabajo con este grupo de población al cual está dedicado el estudio de este Diplomado, que son los niños, adolescentes y jóvenes.
Buenas tardes, saludos para todos los estudiantes y profesores del diplomado.
1. Pienso que la primera fortaleza que tenemos para el trabajo o estudio de las poblaciones infanto juveniles, es que vivimos en un país donde todas las instituciones y organizaciones que tienen que ver con este grupo de población, están creadas y tienen muy bien diseñados sus objetivos, lo que aún falta lograr mayor organización y compromiso con el cumplimiento de las funciones de cada uno, que sería esta una de las principales debilidades.
Digo esto porque en mi caso trabajo en una escuela Y está claro que su objeto social es contribuir a la educación de sus alumnos, no sólo en la parte académica, sino inculcar valores, crear hábitos y habilidades, etc.., para contribuir a la formación del hombre nuevo que se quiere lograr. Y como bien dice una frase que aprendí cuando estudiaba en la universidad: " Educar a un niño no es sólo, hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía ".
Pero esto no se logra sólo con el papel que desempeñan las instituciones educativas, sino que tiene que haber un trabajo mancomunado, de la Escuela, la Familia y la Comunidad, pues sin esta triada perfecta sería imposible lograr el buen desarrollo de los niños, adolescentes y jóvenes, ya que en nuestra institución los niños son matrícula de la escuela hasta que cumplen 18 años, donde algunos continúan su vida estudiantil en otros centros educativos, otros continúan en un vínculo laboral que coordina la escuela y algunos son vinculados al medio socio familiar, pues son niños y jóvenes con una discapacidad intelectual.
De ahí la importancia de que cada ente que interviene en el desarrollo de este grupo de población tan importante, haga lo que le corresponde y lo haga bien.
Muchas veces la familia no está preparada para educar a ese niño, adolescente o joven y en su mayoría existe mal manejo familiar, familias disfuncionales, y una serie de factores que atentan contra el buen desarrollo de estos, y no sólo la familia, muchas veces la comunidad también no es portadora de vivencias positivas para ellos, y estas también constituyen debilidades. Y basados en estos problemas y debilidades, la escuela debe desempeñar su papel de educar y orientar a la familia, buscando el apoyo de todos los factores de la comunidad que intervienen. Por tanto como decíamos anteriormente cada uno debe jugar su papel y cumplir con su función para lograr el éxito de tan importante tarea, que es la de educar y formar las futuras generaciones, que no es tan difícil pero se requiere de mucha preparación, dedicación y compromiso.
2. Tengo muchas expectativas con el Diplomado, pues nos va a permitir intercambiar experiencias, criterios, además de exponer nuestras propias ideas y vivencias, lo cual nos va a aportar mucho a nuestro desarrollo como profesionales y los nuevos conocimientos adquiridos poderlos aplicar en nuestro ámbito profesional, mucho más en mi caso que trabajo con este grupo de población al cual está dedicado el estudio de este Diplomado, que son los niños, adolescentes y jóvenes.