P1: Desde los perfiles que trabajo (sociología y demografía) una fortaleza son los registros estadísticos desglosados por grupos de edades con los que se cuentan a diferentes niveles del país. Asimismo, los observatorios socio-demográficos -integrados por especialistas de diferentes ramas científicas e incluso funcionarios de los gobiernos- que existen en diferentes provincias permiten el trabajo intencional hacia estos grupos vulnerables -aun cuando todavía son escasos-, abarcando temáticas desde enfoques cualitativos, cuantitativos e incluso mixto. No obstante, a veces la indagación científica desde el enfoque cualitativo se complejiza, pues se conoce la problemática pero se adopta como algo tan común que no se le presta la atención adecuada, incluso las instituciones que deben responder y/o atender dicha problemática desconoce de ello; tal vez como consecuencia del trabajo no articulado que entre las instituciones existe. Sin embargo, debe destacarse que una vez reconocida la problemática social, se logra establecer un trabajo aunado; experiencias dan cuenta de ello.
P2: Siento la necesidad de una preparación y actualización acerca de temas vinculados a la infancia, adolescencia y juventudes, para el trabajo con los mismos. Por otro lado, establecer alianzas investigativas multidisciplinarias que deriven en posibles proyectos investigativos y de intervención social, así como propuestas de políticas públicas desde una visión integral. A mi modo de ver el trabajo con estos grupos, es un área que incita a adentrarnos en las problemáticas que los circundan, y que bien enfocadas y sectorializadas pueden contribuir a su pleno desarrollo. Desde los estudios demográficos, estos grupos se van configurando como temas a los cuales se les debe prestar una atención diferenciada; téngase en cuenta los niveles de fecundidad adolescente que se van registrando en las estadísticas de población, así como el grado de envejecimiento demográfico presente en la Cuba de hoy. En este último elemento, debe particularizarse que son estos jóvenes quienes se irán convirtiendo en la principal reserva de la fuerza de trabajo.
P1: Desde los perfiles que trabajo (sociología y demografía) una fortaleza son los registros estadísticos desglosados por grupos de edades con los que se cuentan a diferentes niveles del país. Asimismo, los observatorios socio-demográficos -integrados por especialistas de diferentes ramas científicas e incluso funcionarios de los gobiernos- que existen en diferentes provincias permiten el trabajo intencional hacia estos grupos vulnerables -aun cuando todavía son escasos-, abarcando temáticas desde enfoques cualitativos, cuantitativos e incluso mixto. No obstante, a veces la indagación científica desde el enfoque cualitativo se complejiza, pues se conoce la problemática pero se adopta como algo tan común que no se le presta la atención adecuada, incluso las instituciones que deben responder y/o atender dicha problemática desconoce de ello; tal vez como consecuencia del trabajo no articulado que entre las instituciones existe. Sin embargo, debe destacarse que una vez reconocida la problemática social, se logra establecer un trabajo aunado; experiencias dan cuenta de ello.
P2: Siento la necesidad de una preparación y actualización acerca de temas vinculados a la infancia, adolescencia y juventudes, para el trabajo con los mismos. Por otro lado, establecer alianzas investigativas multidisciplinarias que deriven en posibles proyectos investigativos y de intervención social, así como propuestas de políticas públicas desde una visión integral. A mi modo de ver el trabajo con estos grupos, es un área que incita a adentrarnos en las problemáticas que los circundan, y que bien enfocadas y sectorializadas pueden contribuir a su pleno desarrollo. Desde los estudios demográficos, estos grupos se van configurando como temas a los cuales se les debe prestar una atención diferenciada; téngase en cuenta los niveles de fecundidad adolescente que se van registrando en las estadísticas de población, así como el grado de envejecimiento demográfico presente en la Cuba de hoy. En este último elemento, debe particularizarse que son estos jóvenes quienes se irán convirtiendo en la principal reserva de la fuerza de trabajo.