1. La educación existe desde el origen de la humanidad con una función biológica y sobre todo social, pues las relaciones sociales se establecen en el marco de procesos educativos, a través de la influencia de los otros aprendemos. El hombre como individuo biopsicosocial está marcado por los procesos educativos, la educación es un proceso social que nos atañe a todos. Partiendo de la concepción vygotskiana de la enseñanza como premisa fundamental para el desarrollo podemos comprender la importancia de la Educación para la sociedad. Su función social varía según el momento histórico concreto determinado, al tener un carácter histórico y clasista está explícita por el régimen social y su estructura política y económica. Con el Triunfo de la Revolución Cubana y la campaña de alfabetización se legitima el derecho de todos los ciudadanos a la educación gratuita. Es necesario reconocer el esfuerzo de nuestro país por garantizar el acceso de todos a la educación, a diferencia de muchos países de América Latina y el mundo en general, donde las cifras de analfabetismo alcanzan notables niveles, poco esperados para el avance científico técnico y de desarrollo que experimenta la población mundial, incluso el PIB destinado a este sector resulta ínfimo en comparación con otros sectores; existen en el mundo poblaciones vulnerables que no tienen acceso ni a la educación primaria. Por su parte, Cuba, como país en vías de desarrollo garantiza el acceso de todos a la educación como un derecho, incluso mantiene la enseñanza hasta el noveno grado con carácter obligatorio; en el caso de la Educación Superior resulta accesible para todos sobre la base de la capacidad como lo plantea la Convención sobre los derechos del niño. Sin embargo, en los contextos actuales, incluso con la presencia de la COVID-19, la Educación enfrenta enormes desafíos, que dificultan el cumplimiento de su responsabilidad social en todos los niveles de enseñanza, resultan notables los indicadores de desigualdad, aspecto sumamente necesario de transformar pues genera brechas de equidad en el acceso a la Educación, la sociedad en constante avance y desarrollo incrementa las desigualdades socio-clasistas en las aulas, considero que es un fenómeno de avanzado auge que debemos frenar para el bienestar de nuestra población infanto-juvenil. En nuestro país es sumamente positivo el pleno derecho al acceso, la educación gratuita y la voluntad política, por tanto los programas y políticas públicas deben aprovechar oportunamente esta posibilidad que nos brinda nuestro estado en aras de perfeccionar nuestro sistema d educción.
2. Durante mucho tiempo el conjunto de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) disponibles en las aulas no tuvo un desarrollo notable, el entorno habitual de la enseñanza y el aprendizaje se limitaba a: pizarras, libros de texto, enciclopedias en formato duro y cuadernos. En las últimas décadas, el mundo ha cambiado y se ha desarrollado tecnológicamente, comenzó a hacerse cada vez más habitual la inclusión de la tecnología en las aulas de muchos centros como pizarras digitales, proyectores de video y ordenadores con conectividad a Internet. Nuestro país no ha estado ajeno a esta situación y comenzó a utilizar muchos medios de enseñanza y aprendizaje tecnológicos, como es el caso de los software para las asignaturas, disponible en los laboratorios de informática de todas las enseñanzas, entre otros medios; y recientemente, con la llegada del internet, el uso de las TIC en la educación se incrementó notablemente, hasta llegar al surgimiento de la Educación a Distancia, principalmente aplicada en la Educación Superior tanto en pregrado como posgrado. La importancia y utilidad de la Educación a Distancia se acrecienta con la actual pandemia que nos amenaza. Condiciones de conectividad favorables constituyen una gran fortaleza para continuar enseñando y aprendiendo con el debido distanciamiento social. El papel de la tecnología en la forma moderna de hacer educación es innegable. Sin embargo, muchas de las dificultades para incorporar las TIC radican en los modelos organizativos actuales de las instituciones educativas pues los patrones educativos tradicionales dificultan la creación de nuevos escenarios de educación a través de las TIC. A pesar de que existe cierta reticencia en la implementación de modelos y herramientas novedosas en el campo de la educación, valdría la pena analizar qué podría hacerse en Cuba, desde una perspectiva de país poco desarrollado y con bajo nivel de acceso a Internet y a las tecnologías más nuevas. Desde hace bastante tiempo, el Estado cubano ha multiplicado los esfuerzos por modernizar la infraestructura tecnológica en los centros docentes para favorecer el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es normal hoy utilizar computadoras, televisores y equipos de video con estos fines. Además, el acceso a Internet en Cuba se va incrementando gradualmente. Sin embargo, es importante señalar que el uso de las TIC exige a los docentes una superación sistemática y continua en esta rama. Además impone nuevos roles para los protagonistas del proceso formativo e implican retos para el profesional del futuro y las instituciones formadoras, las que han de lidiar con aspectos técnicos, formación especializada, seguridad informática y otros elementos que determinan la expansión de las TIC. Considero que la situación más preocupante es la realidad de acceso que poseen todos los educandos, y los elevados costos que esto puede generar para la familia, a su vez se incrementan los índices de inequidad en Educación. Debemos encontrar el camino para lograr un equilibrio oportuno entre el uso de las nuevas tecnologías en ambientes educativos y como medios y métodos de enseñanza en correspondencia con la nueva época que vivencia el mundo; y la disponibilidad de recursos para acceder que poseen las familias cubanas, de manera que posibilite la igualdad de oportunidades.
1. La educación existe desde el origen de la humanidad con una función biológica y sobre todo social, pues las relaciones sociales se establecen en el marco de procesos educativos, a través de la influencia de los otros aprendemos. El hombre como individuo biopsicosocial está marcado por los procesos educativos, la educación es un proceso social que nos atañe a todos. Partiendo de la concepción vygotskiana de la enseñanza como premisa fundamental para el desarrollo podemos comprender la importancia de la Educación para la sociedad. Su función social varía según el momento histórico concreto determinado, al tener un carácter histórico y clasista está explícita por el régimen social y su estructura política y económica. Con el Triunfo de la Revolución Cubana y la campaña de alfabetización se legitima el derecho de todos los ciudadanos a la educación gratuita. Es necesario reconocer el esfuerzo de nuestro país por garantizar el acceso de todos a la educación, a diferencia de muchos países de América Latina y el mundo en general, donde las cifras de analfabetismo alcanzan notables niveles, poco esperados para el avance científico técnico y de desarrollo que experimenta la población mundial, incluso el PIB destinado a este sector resulta ínfimo en comparación con otros sectores; existen en el mundo poblaciones vulnerables que no tienen acceso ni a la educación primaria. Por su parte, Cuba, como país en vías de desarrollo garantiza el acceso de todos a la educación como un derecho, incluso mantiene la enseñanza hasta el noveno grado con carácter obligatorio; en el caso de la Educación Superior resulta accesible para todos sobre la base de la capacidad como lo plantea la Convención sobre los derechos del niño. Sin embargo, en los contextos actuales, incluso con la presencia de la COVID-19, la Educación enfrenta enormes desafíos, que dificultan el cumplimiento de su responsabilidad social en todos los niveles de enseñanza, resultan notables los indicadores de desigualdad, aspecto sumamente necesario de transformar pues genera brechas de equidad en el acceso a la Educación, la sociedad en constante avance y desarrollo incrementa las desigualdades socio-clasistas en las aulas, considero que es un fenómeno de avanzado auge que debemos frenar para el bienestar de nuestra población infanto-juvenil. En nuestro país es sumamente positivo el pleno derecho al acceso, la educación gratuita y la voluntad política, por tanto los programas y políticas públicas deben aprovechar oportunamente esta posibilidad que nos brinda nuestro estado en aras de perfeccionar nuestro sistema d educción.
2. Durante mucho tiempo el conjunto de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) disponibles en las aulas no tuvo un desarrollo notable, el entorno habitual de la enseñanza y el aprendizaje se limitaba a: pizarras, libros de texto, enciclopedias en formato duro y cuadernos. En las últimas décadas, el mundo ha cambiado y se ha desarrollado tecnológicamente, comenzó a hacerse cada vez más habitual la inclusión de la tecnología en las aulas de muchos centros como pizarras digitales, proyectores de video y ordenadores con conectividad a Internet. Nuestro país no ha estado ajeno a esta situación y comenzó a utilizar muchos medios de enseñanza y aprendizaje tecnológicos, como es el caso de los software para las asignaturas, disponible en los laboratorios de informática de todas las enseñanzas, entre otros medios; y recientemente, con la llegada del internet, el uso de las TIC en la educación se incrementó notablemente, hasta llegar al surgimiento de la Educación a Distancia, principalmente aplicada en la Educación Superior tanto en pregrado como posgrado. La importancia y utilidad de la Educación a Distancia se acrecienta con la actual pandemia que nos amenaza. Condiciones de conectividad favorables constituyen una gran fortaleza para continuar enseñando y aprendiendo con el debido distanciamiento social. El papel de la tecnología en la forma moderna de hacer educación es innegable. Sin embargo, muchas de las dificultades para incorporar las TIC radican en los modelos organizativos actuales de las instituciones educativas pues los patrones educativos tradicionales dificultan la creación de nuevos escenarios de educación a través de las TIC. A pesar de que existe cierta reticencia en la implementación de modelos y herramientas novedosas en el campo de la educación, valdría la pena analizar qué podría hacerse en Cuba, desde una perspectiva de país poco desarrollado y con bajo nivel de acceso a Internet y a las tecnologías más nuevas. Desde hace bastante tiempo, el Estado cubano ha multiplicado los esfuerzos por modernizar la infraestructura tecnológica en los centros docentes para favorecer el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es normal hoy utilizar computadoras, televisores y equipos de video con estos fines. Además, el acceso a Internet en Cuba se va incrementando gradualmente. Sin embargo, es importante señalar que el uso de las TIC exige a los docentes una superación sistemática y continua en esta rama. Además impone nuevos roles para los protagonistas del proceso formativo e implican retos para el profesional del futuro y las instituciones formadoras, las que han de lidiar con aspectos técnicos, formación especializada, seguridad informática y otros elementos que determinan la expansión de las TIC. Considero que la situación más preocupante es la realidad de acceso que poseen todos los educandos, y los elevados costos que esto puede generar para la familia, a su vez se incrementan los índices de inequidad en Educación. Debemos encontrar el camino para lograr un equilibrio oportuno entre el uso de las nuevas tecnologías en ambientes educativos y como medios y métodos de enseñanza en correspondencia con la nueva época que vivencia el mundo; y la disponibilidad de recursos para acceder que poseen las familias cubanas, de manera que posibilite la igualdad de oportunidades.